Los diferentes diseños y tratamientos de fabricación hacen que los pisos cerámicos se adapten a todas las necesidades, y en función a la economía se pueden separar los diferentes ámbitos de una casa, zonificando lugares de mayor desgaste como los accesos, pasillos, cocinas, y otros más limitados, como baños y dormitorios.
Ingresando a las distintas estancias de la casa, podemos decir que las cerámicas ideales para la cocina tienen que tener la capacidad de resistir los rayados superficiales, ofrecer resistencia ante un tránsito constante, absorber adecuadamente el agua, facilidad de limpieza y, de ser posible, se debe optar por cerámicas de colores claros para lograr la sensación de un ambiente más amplio.
Con respecto a las cerámicas para baño, a las características mencionadas en el párrafo anterior se le debe sumar la resistencia a la humedad (muy común en este sector de la casa) y a los químicos presentes en los productos de limpieza, que suelen ser mucho más fuertes si se trata de aquellos que han sido desarrollados específicamente para la limpieza de baños.
Otra de las salas de la casa donde es importante instalar cerámicas resistentes al tránsito es el comedor, también deberán resistir los rayones superficiales, no ser quebradizas y permitir que sean limpiadas fácilmente.
Tanto los dormitorios como otros sectores de tránsito menor, pueden contar con cerámicas que no necesitan reunir todas las características mencionadas anteriormente, lo que permite jugar más con el lado estético y pensando en la decoración.